derepente un día te despiertas en otra cama, la tuya, esa que hace tiempo cambiaste por otra, la recuperas y te sientes rara y bien a partes iguales. te asomas al balcón y la gente que pasea por la calle habla un lenguaje que entiendes perfectamente. buscas cualquier cosa en la cocina y te equivocas de cajón, esperas encontrarlo dónde estaba la última vez que lo buscaste, pero de eso hace ya mucho tiempo, más bien hay mucha distancia, pues ya no es la misma casa, ya no es la vida que has vivido los últimos meses, ya no la compartes con la misma gente, ¿dónde se habrán metido? y descubres que cada una de las personas con las que hacías tu vida hasta tan sólo unas horas antes comienza un nuevo camino de forma independiente. te da pena porque sabes que nada será nunca lo mismo, no volvereis a compartir el mismo techo, ni los mismos planes. pero te da alegría saber que el mundo es más pequeño de lo que creías, que unas veces por casualidad y otras a propósito, volverás a cruzarte con ellas; alegría también por saber que tienes nuevas personas en tu vida con las que volverte a cruzar, que juntos habeis creado fuertes lazos. inseparables.
toda esa alegría no evita que siga siendo raro. el pensar en un pasado cercano y verlo tan lejano ya, pero a la vez sentirlo presente. que todo sea más fácil de lo que parecía que sería cuando estabas tan lejos y te planteabas este momento.
es tan raro caminar por inercia por lugares que no pisabas desde hacía mucho tiempo, algunos incluso nunca los llegaste a pisar, y sin embargo, ahora te resulta todo tan familiar, que cuesta creerlo.
supongo que esto se debe a que las ciudades siguen dentro de ti por siempre, como si alguien hubiese dibujado alguna vez un mapa de ellas en tu interior y no se borrase nunca.
viernes, 20 de junio de 2008
jueves, 12 de junio de 2008
y cuando decir adiós se antoja imposible
nunca me han gustado las despedidas; son un momento de la vida en el que nunca sé qué decir, me quedo en blanco.
"nos vemos a la vuelta", suelo decir cuando sé que es temporal. y ahora, sólo ahora, me doy cuenta de lo fácil que resultaba decir aquella frase. lo difícil es hablar cuando sabes que no volverás a ese lugar, que la gente de la que te despides tampoco lo hará, y que ese lugar dejará de ser lo que es porque el día que vuelvas, si es que lo haces, habrá cambiado tanto que ya no verás caras conocidas, sólo te cruzarás con recuerdos de lo que fue y dejó de ser.
es por eso que no me gusta volver a los lugares en los que he sido feliz, porque prefiero quedarme con aquel bonito recuerdo antes que taparlo con otros nuevos, aunque sean también buenos. pero todo depende de la compañia, pues si se vuelve con las mismas personas puede llegar a ser mucho mejor si cabe.
quizá esta vez lo mejor sea volverse a despedir como si fuéramos a vernos a la vuelta de las navidades o de cualquiera de nuestros viajes.
"nos vemos, pues, a la vuelta, hermanos"
"nos vemos a la vuelta", suelo decir cuando sé que es temporal. y ahora, sólo ahora, me doy cuenta de lo fácil que resultaba decir aquella frase. lo difícil es hablar cuando sabes que no volverás a ese lugar, que la gente de la que te despides tampoco lo hará, y que ese lugar dejará de ser lo que es porque el día que vuelvas, si es que lo haces, habrá cambiado tanto que ya no verás caras conocidas, sólo te cruzarás con recuerdos de lo que fue y dejó de ser.
es por eso que no me gusta volver a los lugares en los que he sido feliz, porque prefiero quedarme con aquel bonito recuerdo antes que taparlo con otros nuevos, aunque sean también buenos. pero todo depende de la compañia, pues si se vuelve con las mismas personas puede llegar a ser mucho mejor si cabe.
quizá esta vez lo mejor sea volverse a despedir como si fuéramos a vernos a la vuelta de las navidades o de cualquiera de nuestros viajes.
"nos vemos, pues, a la vuelta, hermanos"
miércoles, 11 de junio de 2008
y cuando llueve sobre mojado...
... y una ráfaga de viento amenaza con llevárselo todo por delante
es en ese momento, justo en ese,
cuando hay que volar con el paragüas,
protegerse contra el frío,
arroparse con sonrisas
y abrigarse con abrazos
es en ese momento, justo en ese,
cuando hay que volar con el paragüas,
protegerse contra el frío,
arroparse con sonrisas
y abrigarse con abrazos
miércoles, 28 de mayo de 2008
pause
dos siluetas fundiéndose en abrazos, compartiendo el mismo alma.
dos miradas fijas en la misma dirección, tan lejana pero tan alcanzable.
un reloj que se para justo en ese momento que, más que un momento, son muchos enmarcados en una misma historia. un recuerdo quizá ya demasiado olvidado. desgastado, más que olvidado, de tanto pensarlo.
felicidad compartida que parece infinita.
pause.
ah no, que éso no existe.
y las agujas del reloj vuelven a echar a andar, aunque nunca dejasen de hacerlo, o aunque quisiese que se parasen por un tiempo...
dos miradas fijas en la misma dirección, tan lejana pero tan alcanzable.
un reloj que se para justo en ese momento que, más que un momento, son muchos enmarcados en una misma historia. un recuerdo quizá ya demasiado olvidado. desgastado, más que olvidado, de tanto pensarlo.
felicidad compartida que parece infinita.
pause.
ah no, que éso no existe.
y las agujas del reloj vuelven a echar a andar, aunque nunca dejasen de hacerlo, o aunque quisiese que se parasen por un tiempo...
martes, 27 de mayo de 2008
cansancio
Casancio. Dices que te sientes cansado. ¿Cansado de qué? Cansado de todo.
Cansado de ver cómo marchitan las flores a pesar de ser el comienzo de la primavera. De no ser capaz de saciar tu sed de soñar despierto. De observar la vida pasar sin poder retener aquello por lo que luchaste, aquella persona por la que soñaste. Te sientes cansado de salir a la calle y ver caras tristes, almas que corren de aquí para allá sin saber muy bien qué es lo que persiguen, miradas caídas, sonrisas perdidas.
Yo no sé qué responder. Te entiendo, te digo, mientras intento cogerte la barbilla para que levantes la mirada y observes por un instante lo que pasa al otro lado de la calle. Entonces te encuentras a unos niños jugando con una pelota; se les ve felices - me dices. Luego descubres a una pareja mirándose - y a ellos también. Y cuando estás a punto de preguntar qué es lo que quería que vieses, ves a una mujer mayor que anda con bastón y que va sonriendo. Posiblemente esté pensando en su primera nieta, a la cual verá en cuestión de minutos y a la que podrá coger con sus débiles manos que se harán más fuertes que nunca. O quizá vaya pensando en algún recuerdo de hace algunos años, cuando era una adolescente que había dejado de creer en los sueños, pero que un día alguien supo levantarle la barbilla para que descubriese lo que había delante de ella. A partir de aquel momento nunca más dejó de soñar, porque gracias a aquella persona aquel día podría ver a su nieta.
¿Cruzamos?-me dijiste.Y allí nos plantamos, al otro lado de la calle, donde todo parecía más fácil, más accesible.
Cansado de ver cómo marchitan las flores a pesar de ser el comienzo de la primavera. De no ser capaz de saciar tu sed de soñar despierto. De observar la vida pasar sin poder retener aquello por lo que luchaste, aquella persona por la que soñaste. Te sientes cansado de salir a la calle y ver caras tristes, almas que corren de aquí para allá sin saber muy bien qué es lo que persiguen, miradas caídas, sonrisas perdidas.
Yo no sé qué responder. Te entiendo, te digo, mientras intento cogerte la barbilla para que levantes la mirada y observes por un instante lo que pasa al otro lado de la calle. Entonces te encuentras a unos niños jugando con una pelota; se les ve felices - me dices. Luego descubres a una pareja mirándose - y a ellos también. Y cuando estás a punto de preguntar qué es lo que quería que vieses, ves a una mujer mayor que anda con bastón y que va sonriendo. Posiblemente esté pensando en su primera nieta, a la cual verá en cuestión de minutos y a la que podrá coger con sus débiles manos que se harán más fuertes que nunca. O quizá vaya pensando en algún recuerdo de hace algunos años, cuando era una adolescente que había dejado de creer en los sueños, pero que un día alguien supo levantarle la barbilla para que descubriese lo que había delante de ella. A partir de aquel momento nunca más dejó de soñar, porque gracias a aquella persona aquel día podría ver a su nieta.
¿Cruzamos?-me dijiste.Y allí nos plantamos, al otro lado de la calle, donde todo parecía más fácil, más accesible.
lunes, 26 de mayo de 2008
flechazos
- ¿Sabes qué? Nunca creí en los flechazos, pues me parecía imposible que dos personas se enamorasen de la noche a la mañana.
- Claro, es que imposible enamorarse tan pronto, eso lleva su tiempo, es demasiado complejo. Lo que sí es posible, y he vivido, que dos desconocidos sientan que se conocen de toda la vida, que desde el primer momento uno al lado del otro se sientan tan cómodos y tan comprendidos que se puede hablar de cualquier cosa sin temer la respuesta, y que las respuestas que se quieren escuchar sean exactamente las que la otra persona está pronunciando en ese momento.
- Justamente a eso me refería, a abrazos que surgen de lo más hondo del alma con la necesidad de dárselos a la persona que acabas de conocer, a la que apenas conoces. A miradas que hablan por sí solas y de las cuales te cuesta separarte. A conversaciones inventadas en cualquier cuento escrito sólo para nosotros.
- Sí. Yo también pienso que lo nuestro ha sido un cuento. Pero yo sí que creo en los flechazos.
- Y yo ahora también, tú me enseñaste su significado.
- Claro, es que imposible enamorarse tan pronto, eso lleva su tiempo, es demasiado complejo. Lo que sí es posible, y he vivido, que dos desconocidos sientan que se conocen de toda la vida, que desde el primer momento uno al lado del otro se sientan tan cómodos y tan comprendidos que se puede hablar de cualquier cosa sin temer la respuesta, y que las respuestas que se quieren escuchar sean exactamente las que la otra persona está pronunciando en ese momento.
- Justamente a eso me refería, a abrazos que surgen de lo más hondo del alma con la necesidad de dárselos a la persona que acabas de conocer, a la que apenas conoces. A miradas que hablan por sí solas y de las cuales te cuesta separarte. A conversaciones inventadas en cualquier cuento escrito sólo para nosotros.
- Sí. Yo también pienso que lo nuestro ha sido un cuento. Pero yo sí que creo en los flechazos.
- Y yo ahora también, tú me enseñaste su significado.
viernes, 23 de mayo de 2008
esperanza mañanera
por favor, que no pierda nunca la ilusión, que pase lo que pase siempre tenga un halo de esperanza que tire de mi hacia aquello por lo que quiera luchar en cada momento.
ese es mi mayor miedo, la falta de ilusión, el abandono a la suerte, la pérdida de motivación.
y quiero gritar al mundo entero que luche también, que no caiga en rutinas innecesarias que no llevan a nada, que busquen para encontrar, y que sigan buscando cuando lo hayan encontrado, porque sólo así podrán descubrir nuevos soles que les hagan dar un nuevo paso en el camino.
sé que hay pasos muy difíciles, pero también hay otros que damos sin apenas esfuerzo, por eso no hay que desesperar en los momentos más duros, hay que sacar sonrisas aunque a simple vista se crea que no puede haberlas.
fabriquemos barcos que nos lleven lejos, donde queremos llegar, no que nos hundan a la mínima de cambio. y no caigamos en la monotonía de los días comunes; busquemos por lo que vivir, no a largo plazo, sino cada día, con cada despertar...
ese es mi mayor miedo, la falta de ilusión, el abandono a la suerte, la pérdida de motivación.
y quiero gritar al mundo entero que luche también, que no caiga en rutinas innecesarias que no llevan a nada, que busquen para encontrar, y que sigan buscando cuando lo hayan encontrado, porque sólo así podrán descubrir nuevos soles que les hagan dar un nuevo paso en el camino.
sé que hay pasos muy difíciles, pero también hay otros que damos sin apenas esfuerzo, por eso no hay que desesperar en los momentos más duros, hay que sacar sonrisas aunque a simple vista se crea que no puede haberlas.
fabriquemos barcos que nos lleven lejos, donde queremos llegar, no que nos hundan a la mínima de cambio. y no caigamos en la monotonía de los días comunes; busquemos por lo que vivir, no a largo plazo, sino cada día, con cada despertar...
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